Mañana
Una de las diferencias entre
el humano y las bestias es que
el humano sabe que morirá.
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La muerte es un hecho
totalmente ignorado por los
animales que, no sólo la
desconocen, si no que no la
comprenden cuando sucede. Es por
eso muy común ver a animales
sociales como la ballena o los
elefantes tratando de empujar a
sus compañeros muertos (Secretos
97). Y esto, tal vez, permita
explicar algunas conductas.
Si un tiburón tuviera hambre
sólo tendría que pasar cerca de
una ballena |
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y con un único y rápido
movimiento arrancarle un trozo
enorme de jugosa grasa rica en
proteínas a ese lento animal.
Pero los tiburones no funcionan
así, si así fuera las ballenas
se hubieran extinguido hace
miles de años. Tal vez los
tiburones, al igual que el resto
de los animales, creídos que
vivirán por siempre, no harán
nada para alterar el medio
ambiente, sobre todo a aquellas
presas que pudieran necesitar en
el futuro. |
Los humanos sí funcionamos así.
Pero, si fuéramos conscientes de
que nuestra vida pudiera
extenderse por miles de años...
¿talaríamos todos los bosques?
¿envenenaríamos el coral?
¿ensuciaríamos al punto de
abandonar en la playa un pequeño
envase plástico de bronceador
que terminaría matando a una
tortuga marina? (Secreto 131)
¿permitiríamos que el planeta se
caliente hasta el punto de
derretir los polos hasta tapar
con agua las tierras emergidas?.
Seguramente no. Seguramente
estaríamos más preocupados por
nuestro futuro que por nuestro
presente.
Pero hoy les pedimos a los
gobernantes de los países que
busquen una solución para
problemas que sucederán en 200
años. Unos 195 años después de
que sus mandatos hayan terminado
y unos 150 años después de que
el último de ellos haya muerto.
Incluso nosotros mismos:
¿Estaríamos dispuestos a gastar
nuestro dinero hoy para
solucionar problemas que se les
presentarán a los nietos de
nuestros nietos? La respuesta es
"no, ellos ya se arreglarán para
resolverlos". Tal vez se trate
de que, conocedores del final de
nuestros días, nos cueste ver el
futuro más allá de nosotros
mismos.
Ser animales inteligentes nos
nubla la razón y el sentido
común, hasta el punto de no
entender que no habiendo otros
animales inteligentes, tampoco
los habrá estúpidos. La
inteligencia y la estupidez
están tan ligadas que se
necesita de una para que la otra
exista. Los tiburones son
simples tiburones, ni
inteligente, ni estúpidos, sólo
tiburones. Se requiere de la
oportunidad de la inteligencia
para sufrir por la falta de
ella.
En tanto, el Planeta avisa
silenciosamente. Lo que antes
sucedía en una era geológica hoy
sucede en el término de una vida
humana. El Planeta ha cambiado
más en los últimos 50 años que
en los anteriores 500.000. Lo
que antes era el futuro hoy es
simplemente "mañana", lo que le
pasaría a nuestros bisnietos,
nos pasará a nosotros mismos en
los años finales de nuestra
vida. A menos que comencemos a
utilizar el sentido común,
nuestros sucesores nos
recordarán como la generación
más sucia, la más descuidada y
por ende la más carente de
inteligencia. Personas que dicen
amar a sus hijos, sin
preocuparse realmente por su
futuro inmediato: Mañana.
Tito Rodríguez
Director
Instituto Argentino de Buceo
Foto: Masa Ushioda
Gentileza::
Inst.Argentino de Buceo [
envios@iab.com.ar ]
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