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Puerto Rico: El petróleo se
nos acaba
Pablo E.
Segarra
NOTA INTRODUCTORIA
Dentro de todo el torbellino
de noticias que nos abruman,
casi todas negativas, como
recesión, con inflación,
desempleo, resquebrajamiento
social, guerras, terrorismo y
calentamiento global entre
otras, ninguna me luce más
amenazante que la crisis
energética. Nuestra estructura
económica, por más de un siglo,
ha estado engarzada
irreversiblemente al uso
intensivo de energía,
proveniente casi en su totalidad
de los combustible fósiles –
carbón, gas natural y petróleo.
Estas reservas energéticas se
acumularon al paso de millones
de años y a partir de la
acumulación de materia orgánica
– plantas y animales, que
gradualmente fueron acumulándose
en el fondo de cuerpos de agua
como pantanos, y reteniendo la
energía acumulada procedente del
sol (fotosíntesis) hasta el día
de hoy. Estos combustibles son
conocidos también como
hidrocarburos por su
composición, casi totalmente a
base de átomos de hidrógeno,
unidos a átomos de carbono
formando compuestos sumamente
estables que datan desde el
periodo carbonífero, 40 millones
de años atrás. La quema
(combustión) de estos
hidrocarburos, libera grandes
cantidades de energía de fácil
utilización y eficiencia en
forma de gasolina, diesel, gas
natural o licuado y carbón que
convertimos en electricidad.
Pero esta combustión libera al
medio ambiente otras sustancias,
como dióxido de carbono, óxido
nitroso, dióxido de azufre,
mercurio y otras – que
constituyen una amenaza seria al
delicado balance ecológico de
nuestro planeta. No olvidemos
que millones de años atrás
nuestra atmósfera estaba
compuesta de enormes niveles de
dióxido de carbono, que hacían
la vida tal y como la conocemos
hoy diferente. El oxígeno era
escaso. El proceso de
fotosíntesis, durante millones
de años fue almacenando el
carbono en los combustibles
fósiles y liberando el oxígeno
que hoy, abunda de forma libre
en la atmósfera.
Este delicado equilibrio que se
fue orquestando perezosamente
por periodos larguísimo,
nosotros los Homo sapiens, lo
trastocamos en poco más de un
siglo, creando dos caos
simultáneamente. Por un lado la
contaminación y calentamiento
global y por el otro, una
peligrosa crisis energética que
bien pudiera dar al traste con
todo el andamiaje de producción
actual. Este escrito va dirigido
a exponer en forma escueta y
sencilla aspectos fundamentales
de la crisis energética que ya
estamos sintiendo.
El Problema Energético en
Síntesis El petróleo se agota.
Esta aseveración, tan obvia que
raya en el simplismo, es
ignorada tanto por los
gobernados como por los que nos
gobiernan. Abundan muchas ideas
con relación a este crucial
aspecto de nuestra existencia,
desde los que lo niegan
rotundamente – los incrédulos –
hasta los que sostienen que hay
abundantes fuentes de energía
alterna, al alcance de la
tecnología actual, que están
siendo frenadas por la industria
petrolera. Estos son los
paranoides.. Muchos sostienen
que Estados Unidos cuenta con
enormes reservas de petróleo,
para cuando quede poco en el
resto del mundo, ellos lucrarse.
No faltan los que creen que los
carros pueden caminar usando
agua como combustible. Que se
sepa, la química demuestra que
el agua apaga fuegos, no que los
propague. De vez en cuando
aparecen los que moverían todo
el aparato capitalista con
fuerza magnética sin contemplar
con qué energía moverán a los
magnetos. Los más deprimentes de
este grupo de optimistas no
ilustrados incluyendo al
Presidente Bush, son los que
vislumbran a millones de
automóviles en nuestras
carreteras moviéndose con
hidrógeno. A estos les recuerdo
que el hidrógeno es solo
combustible, cuando lo separamos
de compuestos como el agua (H2O)
y lo transformamos en un gas
elemental, lo que consume 60%
más energía que la que produce
al ser utilizado en una celda de
hidrógeno.
Otros optimistas ilusos y
penosamente informados –
incluyendo a funcionarios
gubernamentales nuestros,
sostienen que podemos producir
etanol económicamente viable, es
decir, alcohol, a partir de caña
de azúcar o maíz, para mover
nuestros (SUV) utilitarios. Los
estudios realizados por el Dr.
Pimentel, investigador de la
Universidad de Rutgers,
demuestran que cada galón de
etanol requiere en insumos
energéticos, 1.4 galones de
combustibles fósiles – como
gasolina o diesel si utilizamos
maíz como materia prima. Si en
cambio utilizamos caña de
azúcar, como se está realizando
en Brasil, que aunque es más
eficiente, es rentable mientras
paguen salarios a los obreros de
25 centavos la hora, algo que
resulta inaceptable para
cualquiera con conciencia
social. Añádale, que ocupar los
mejores terrenos para producir
etanol, para mover automóviles
le arrebata esos alimentos a las
hambrientas masas poblacionales
del mundo. De paso, ya los
huevos se pusieron a peseta.
¿Cuál es la realidad? Deacuerdo
a British Petrolium Review of
World Energy, Jun 2007, las
reservas mundiales de petróleo
al final del 2006, alcanzaban
1,200 millones de millones de
barriles. Estas son reservas
comprobadas, es decir, que se
sabe con gran grado de certeza
que existen y que son
económicante explotables. De
este total, E.U. cuenta con
30,000millones de barriles, que
a su nivel de consumo actual, de
22 millones de barriles diarios,
no bastarían para más de 4 años,
partiendo de la base de que no
importaran petróleo alguno.
El Mediano Este – Arabia
Saudita, Irak, Irán, Kuwait y
Emiratos, poseen el 60% de las
reservas mundiales de petróleo.
Rusia y Venezuela poseen también
grandes reservas. Hacemos un
paréntesis para mencionarles que
Mathew R. Simmos en su abarcador
estudio en su libro Twilight in
the Desert sostiene que Arabia
Saudita llegó al pico de su
producción anual máxima ,
alrededor de 11 millones de
barriles diarios. Esto ha
ocurrido de forma similar en
otros grandes productores como
Irán, Méjico, Rusia, y otras.
E.U. alcanzó su pico máximo en
el 1970, y desde entonces su
producción anual ha ido en
franco descenso. Otro autor como
Keneth Deffeyes en el libro
Beyond Oil sostiene – basándose
en las estadísticas convincentes
y fórmulas matemáticas – como el
gran geólogo M. King Hubbert,
que una vez se llega al pico de
producción más de la mitad de la
existencia total recobrable ha
sido consumida. ¿Qué
implicaciones económicas,
políticas y sociales tienen
estos señalamientos? A eso
vamos.
El consumo actual de petróleo
(vea B. Petroleum) alcanzo 84
millones de barriles diarios
(2006) de los que E.U. consume
21millones de barriles diarios,
casi un 25% del consumo mundial.
Las proyecciones de consumo para
países emergentes y con 2,400 de
millones de habitantes como
China e India, ascenderá a tazas
elevadas que unidas al aumento
en consumo en continentes
completos como América Latina,
que experimenta notable
expansión económica – es para
ponernos los pelos de punta, al
calcular hasta dónde puede subir
el precio del barril de petróleo
en menos de una década. Es
correcto que la tecnología se ha
ido moviendo a medidas de ahorro
como el carro híbrido, o fuentes
alternas como el viento, pero a
velocidad de caracol. De esto
hablaremos más adelante. Pero la
demanda por petróleo en el
escenario actual es bastante
inelástica. El transporte aéreo
va en aumento vertiginoso y luce
virtualmente imposible moverlos
sin combustibles fósiles. Además
los hidrocarburos son la materia
prima para más de un millón de
productos sintéticos
indispensables para los estilos
de vida actual.
¿Cuánta reserva petrolífera
queda sin descubrir? Sobre este
aspecto no hay consenso entre
los geólogos petrolíferos y
otras fuentes interesadas en la
materia. No obstante me parece
que la evidencia sometida por
Deffeyes, Simmons, Hubbert y
Leeb entre otras es contundente,
en el sentido de que los mayores
campos petrolíferos a nivel
mundial ya fueron descubiertos,
tales como Ghawar en Arabia
Saudita, Buran en Kuwait,
Cantarell en Méjico, Samothlor
en Rusia, Prudhoe en Alaska y
Brent en el Mar del Norte.
Ningún campo petrolero que se
aproxime a esta magnitud, ha
sido descubierto en los últimos
25 años.
Una vez más la situación de E.U.
es la más patética en todo este
cuadro de pronóstico sombrío.
Quien fuera el principal
productor y exportador de
petróleo hace algunas décadas,
hoy cuenta con más de 500,000
pozos petrolíferos virtualmente
agotados a todo lo largo de
Texas, California y Oklahoma. El
petróleo, recordemos, proviene
de formaciones rocosas porosas
como el carbonato calizo y
areniscas. Siempre está ligado
al agua, que siendo más pesada
que el petróleo, se encuentra
por debajo. Como estos líquidos
están sometidos a enormes
presiones – hasta 15,000 libras
por pulgada cuadrada, contienen
a su vez gran cantidad de gas
natural disuelto en el petróleo
– algo así como el gas carbónico
en una Coca Cola, que tan pronto
la destapamos suben las
burbujas. Este gas, que a su vez
lo quemaban – hoy se aprovecha
casi al 100% como combustible
alterno. Tiene una dificultad
intrínseca: Como es gas es
difícil de almacenar, aunque su
transporte por gasoducto es una
cualidad favorable. Los escapes
son inevitables y las
explosiones, como la de la
tienda Humberto Vidal en Rio
Piedras hace pocos años, no son
raras.
Una vez la explotación de un
yacimiento petrolero madura con
los años, ocurren varios
fenómenos. Comienza a aparecer
gran contaminación de agua, lo
que aumenta los costos de
extracción y refinamiento. En
Texas, por ejemplo, se extraen 9
barriles de agua por cada barril
de petróleo. También el pozo
pierde presión. De ahí en
adelante hay que utilizar bombas
motorizadas para extraer el
crudo. Es decir, hay que
utilizar energía para obtener
energía, lo que lo encarece.
Tampoco es fácil aumentar la
producción de petróleo en corto
tiempo. La tecnología
petrolífera, desde hace varias
décadas, utiliza diversas
modalidades para extraer
petróleo adicional y más rápido
a un yacimiento como la
extracción horizontal en lugar
de vertical. Se inyecta agua a
presión preferiblemente en las
partes bajas del depósito. El
agua no puede ser contaminada
biológicamente, ni con residuos
de sal. La primera porque
contiene bacterias que con
frecuencia ingiere y se nutren
de los hidrocarburos, que
después de todo son materia
orgánica y la segunda, porque
produce corrosión en las
tuberías que conducen los
crudos. También puede inyectarse
dióxido de carbono a presiones
elevadas.
El Gas Natural El gas natural,
generalmente metano, es una
forma frecuente y cada vez más
valioso y utilizada como
combustible, como fuente de
hidrógeno, materia prima para
plásticos y sintéticos y subraye
esto, fuente para abonos
químicos de importancia crucial
para la agricultura y
alimentación de la humanidad.
Comprimiéndolo hasta que se
licue puede usarse tanto para
automóviles, calefacción,
industria y uso doméstico. ¿Su
problema principal? Que al igual
que el petróleo también se está
agotando, geológicamente está
mucho más profundo a más de
15,000 pies de profundidad. El
petróleo se encuentra entre 5 y
15,000 pies de profundidad.
Siberia (Rusia) - es el mayor
productor de gas a nivel
mundial. Tanto el consumo como
el precio del gas han
experimentado aumentos
sustanciales en años reciente..
El Carbón Es un hecho de
extraordinario interés que los
combustibles fósiles se
encuentran en los tres estados
físicos de la materia -sólido,
líquido y gaseoso. Demos un
vistazo a su estado sólido – el
carbón. Según algunos autores,
el carbón (coal en inglés) es el
mejor y el peor de los
combustibles. Es el más barato y
abundante, en reservas que
alcanzan para 300 años de
duración a los niveles de
consumo actual. Sus peores
características son, niveles de
contaminación de aire con causa
y/o agravamiento de las
enfermedades pulmonares
obstructivas crónicas, lluvias
ácidas, altos niveles de CO2
atmosférico, contaminación por
acción del mercurio, lixiviado
de minas, particulados aéreos y
destrucción del medioambiente en
minería a cielo abierto. El
carbón existe en varias formas
de pureza y calidad que van
desde el lignito, bituminoso y
antracita que es 90% carbón. El
alto contenido de azufre hace al
carbón algo no lejos de
peligroso, que contrario al
petróleo, se hace muy difícil su
remoción. Sea como fuere, el 70%
de la energía eléctrica en E.U.
es generada mediante carbón.
Otro tanto ocurre en China.
Entre ambos países, en gran
medida porque con la quema de
este combustible contribuyen a
una proporción altísima de gases
de invernadero, ambos se niegan
a firmar el Protocolo de Kyoto.
Por añadidura, gran parte del
flujo eléctrico generado
procedente del carbón va en
aumento, aun en áreas bien
cercanas a centros poblacionales
como la compañía AES en Guayama,
P.R. Cuando se habla de las
virtudes del hidrógeno como
combustible para mover los
automóviles, se señala como su
principal virtud que no produce
contaminación alguna, pues el
hidrógeno quema uniéndose a
oxígeno para producir agua como
único residuo. Se les olvida que
el hidrógeno se extrae de los
combustibles fósiles en procesos
que son contaminantes.
Estos señalamientos sobre
combustibles fósiles estarían
incompletos si no señalamos
otros combustibles con uso
potencial (algunos ya en uso)
muy mencionados por los medios,
en la medida en que el petróleo
y el gas natural han ido
agotándose. Se trata de crudos
pesados, de baja calidad, alto
contenido de azufre, cadmio y
otros contaminantes y de mayores
costos de refinación. Abundan en
enormes cantidades en la Cuenca
del Rio Orinoco en Venezuela. Su
alto contenido de compuestos
aromáticos por la presencia de
benceno, los hace muy
pestilentes y peligrosos. Esto
me recuerda a la petroquímica
Corco en Peñuelas y su
insoportable fragancia.
Hay además arena bituminosa (tar
sands) abundantes en Alberta,
Canadá. La separación del
combustible de la arena es
costosa y problemática y de por
sí, consume gran cantidad de
energía en forma de gas y vapor
de agua, que a su vez se
dispersa como contaminante. La
inversión de capital para la
extracción es enorme, por la
magnitud y complejidad de las
plantas procesadoras.
La pizarra (oil shale) completa
este grupo. Aunque sumamente
abundante en el área de las
Montañas Rocallosas, una
tonelada de esta apenas produce
un barril de petróleo. Por lo
tanto no es una alternativa
energética ni ecológica, ni
económicamente viable.
La situación relacionada a los
demás combustibles fósiles
podría resumirla como
problemática, a la luz de la
tecnología por su costo elevado,
gran demanda de capital y más
importante aún, todas presentan
altos niveles de contaminación
ambiental.
FUENTES ALTERNAS DE ENERGIA
La energía termonuclear ha sido
señalada como una de las
alternativas principales en la
producción energética ante la
escasez y agotamiento del
petróleo y gas. El uranio 235
que se obtiene tras la
refinación o procesamiento del
uranio 238, es el que se usa
como material fisionable en las
plantas termonucleares. Los
problemas de esta tecnología son
harto conocidas, desde los altos
niveles de contaminación
radiológica por los residuos,
que continúan emitiendo
radioactividad por miles de
años, la posibilidad de
accidentes catastróficos estilo
Chernobil y los gigantescos
costos que conllevan la
construcción de estas
instalaciones. La resistencia de
la población, aún en sitios
aislados, remotos y despoblados
como los desiertos de Nevada
designados para el almacenaje de
residuos nucleares, es la orden
del día. Mientras tanto, no se
han construído nuevos reactores
nucleares en E.U. desde el 1980.
Se espera que países severamente
necesitados de energía para
continuar su desarrollo, como
China y la India, acudirán a
esta fuente de energía. Francia
produce 77% de su electricidad
por este medio y países con
suficiente abasto de petróleo
como Irán, buscan alternativas
termonucleares para el futuro,
que podrían deberse al
agotamiento de sus reservas de
crudo.
El Hidrógeno – Electrolisis Ya
mencionamos en la nota
introductoria en este escrito
algunos inconvenientes de
hidrógeno que lo hacen
virtualmente inaceptable como
alternativa energética.
Resumiendo, el hidrógeno no
existe como elemento separado en
nuestra atmósfera, pues el
prender un fósforo causaría una
formidable explosión por la
reacción de hidrógeno con
oxígeno para formar agua. El
hidrógeno, por lo tanto, hay que
producirlo por electrólisis a
partir del agua, pasándole una
cantidad de corriente eléctrica
que resultaría superior a la
energía que obtendríamos con la
utilización de ese hidrógeno.
Se puede obtener hidrógeno
también a partir de gas natural
como Metano (CH4), pero luce
paradójico por no decir absurdo,
procesar un combustible estable
y eficiente, para producir
hidrógeno de almacenaje
problemático y peligroso.
Reportajes completos en
prestigiosas revistas como
Scientific American cuestionan
la viabilidad al día de hoy del
hidrógeno como combustible.
El Viento Todo parece indicar
que el viento constituye el
método más adecuado para
transformar una fuente de
energía abundante, renovable y
no contaminadora de otras formas
de energía, utilizable para
nuestros fines. Es una
tecnología sencilla que ha
madurado en los últimos años y
crece a razón de 25% anual. Los
molinos son más sofisticados en
la conversión energética, aunque
los costos van en aumento.
Dinamarca y España producen gran
proporción de su energía
eléctrica por este medio. En E.U.,
estados como Las Dakotas,
Minesota, Wyoming, Washington
tienen gran potencial de
desarrollo eolico. En P. R. hay
planes para un desarrollo en
Guayanilla y Peñuelas, pero se
ha divulgado poca información
sobre este proyecto.
Luz Solar Los cálculos señalan
que 40 minutos de sol descargan
en nuestro planeta toda la
energía que utilizamos en un
año. Pero se trata de una
energía dispersa y la tecnología
actual de conservación es a base
de celdas solares, fabricadas de
módulos de delgadas placas de
telurio de cadmio. Su eficiencia
de conversión no ha sobrepasado
el 10% y el costo de capacidad
instalada es de $4.00 por
vatio.. No son números
halagadores. Más prometedor
parece la instalación de espejos
parabólicos que concentren
temperaturas altas que evaporan
glicol de etileno, que a su vez
activan turbinas generadoras de
electricidad. Todas estas
tecnologías se están utilizando
en la actualidad en Israel,
España, California y otros
países. Tiene buenas
posibilidades para P.R., pues
contamos con mucho sol.
El Mar Tres formas energéticas
procedentes del mar lucen muy
prometedoras. Las olas, las
mareas y las corrientes marinas.
Siendo P.R. una isla, sugeriría
que el Colegio Universitario de
Mayagüez, dotado de magníficos
ingenieros y programas de
estudios graduados, asigne
fondos y esfuerzos, y diseñe
proyectos de investigación en
esta dirección. Las corrientes
marinas, tratándose del agua que
es cientos de veces más densa
que el aire, produciría mucho
más energía. Esta área
energética está siendo estudiada
intensamente por Cuba, supongo
que por su proximidad a la
corriente del golfo. Nosotros
tenemos corrientes marítimas
prometedoras en el cruce de
Vieques y en el Pasaje de la
Mona, entre otros.
Resumen El petróleo se agota, su
demanda crece y cada día su
costo aumentará a niveles
insospechable, ya ha alcanzado
los $100.00 dólares el barril.
Es necesario utilizar la riqueza
energética actual para ir
sustituyendo los combustibles
fósiles por otras formas de
energía, más baratas que su
precio futuro del petróleo y
menos contaminante de cara al
calentamiento global.
Hemos reseñado aunque
someramente, algunos de esos
sustitutos con sus pros y
contras. Estaría incompleto este
artículo si no mencionáramos la
locura que implicaría un
incinerador de desperdicios
sólidos para los mal llamados
proyectos Waste to Energy,
mediante pirólisis o
gasificación. La quema de
desperdicios sólidos libera
tóxicos peligrosos como
dioxinas, mercurio, particulados,
dióxido de carbono y otras
sustancias peligrosas a cambio
de un enorme costo de los
incineradores y la destrucción
de sustancias valiosas,
reciclables y recuperables.
Tampoco es aceptable el uso de
tierras para producir energía a
costa de alimentos y respaldado
por cuantiosos subsidios
gubernamentales. Mucho menos
podemos aceptar la generación
eléctrica por plantas
termonucleares. Y como nota
final, recordar que la energía
más barata es la que no
consumimos.. Sobre este aspecto
conversaremos otro día.
Pablo E. Segarra Médico y
ambientalista
pabloesegarra@yahoo.com
Sobre el autor:
Médico, con práctica privada en
Cayey, P.R., miembro del Comité
de Salud Pública y Ambiental del
Colegio de Médicos Cirujanos de
Puerto Rico. Agrónomo, graduado
del Recinto Universitario de
Mayagüez (RUM).
Ha publicado varios artículos en
revistas y periódicos sobre
asuntos ambientales,
agricultura, economía, política,
agua y recursos naturales,
etanol como combustible, reforma
de salud, incineración, de
desperdicios sólidos,
transportación en masa, gripe
aviar, y otros temas de salud
pública.
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