|
Los maestros de la universidad
de la impunidad
por Franklin Falconí*
Red Voltaire
"Prohibido olvidar", frase
que repite con cierta frecuencia
el Presidente, se aplica muy
bien a algunos personajes que
ahora él defiende.
En medio de todas las
exageraciones, cifras
maquilladas e injurias a las
organizaciones populares y sus
dirigentes que Rafael Correa
lanzó por casi cuatro horas en
su informe a la nación, hay algo
que sorprende, indigna y hasta
da risa: el sueño del Presidente
de crear la "ciudad del
conocimiento", una universidad
de alta tecnología "asociada a
una zona especial de desarrollo
económico con fuerte iniciativa
para que las grandes
transnacionales, vengan e
instalen sus centros de
investigaciones e industrias".
Decimos que sorprende porque los
ecuatorianos no hemos
dimensionado aún el nivel de
nostalgia que tiene el
Presidente de su vida académica
en Europa y Estados Unidos. A
veces parece vivir en esa
nostalgia, porque se desconecta
con mucha facilidad de la
realidad que vive el Ecuador.
Parece añorar tanto esas
realidades extrañas, que en
momentos se le nota un desdén
por lo que es su país, por lo
que significa su historia y su
gente. Aquí, señor Presidente,
no existen universidades de
élite, donde los sabios solo
hacen ciencia y tecnología,
porque somos un país dependiente
del imperialismo, somos un país
capitalista atrasado, a donde
llega la tecnología que
estrictamente requiere el
capital transnacional para que
cumplamos nuestro papel de
economía primario-exportadora. Y
tenemos las universidades que
han producido históricamente la
mano de obra para operar la
maquinaria de ese tipo de
producción. Aunque siendo
justos, es obvio que se han dado
grandes desarrollos en estas
instituciones de educación
superior a las que usted
descalifica, ya que pese al
maltrato que han recibido por
parte de los gobiernos de turno,
han formado profesionales
capaces, dignos, trabajadores,
que defienden la soberanía de su
patria, con la mira puesta en un
futuro solidario y de progreso.
Es de ingenuos pensar que con la
buena voluntad, única y
exclusiva de alguien que se
siente el iluminado del país, o
con una mágica ley, la
universidad cuatoriana se va a
parecer, de la noche a la
mañana, a las universidades de
los países imperialistas, donde
las transnacionales son dueñas
de la ciencia y la tecnología y
por tanto de las universidades.
Dice el Primer Mandatario que
quiere traer a todos los
cerebros que se han fugado del
país, y según parece uno de
ellos sería el del ex
vicepresidente de la República,
Alberto Dahik, para quien pidió
amnistía a sus asambleístas.
No es extraño pensar que para
esa "ciudad del conocimiento",
una universidad de élite, donde
solo entrarán genios (como los
alumnos abanderados que tuvieron
la puerta libre en los colegios
de Quito) y no cualquier
ecuatoriano, otro de los
cerebros a repatriar sea el de
Jamil Mahuad, puesto que los
jueces de esta "revolución
ciudadana" ya han revocado la
orden de prisión en su contra, o
el de Jorge Gallardo, quien
parece haber venido a entregarse
por los buenos vientos que
soplan para los corruptos de
épocas pasadas. O quién sabe
también llegue a esa universidad
Abdalá Bucarám, seguramente
puede tomar cátedra de
asignaturas como teatro o canto.
Ya hablando en serio, lo que
preocupa profundamente es que
pueda estarse cuajando algo así
como un pacto de la impunidad,
que tendría como telón de fondo,
reacomodos de los grupos
económicos de poder en el
Ecuador. Seguramente la votación
unificada entre el gobierno y
sectores de la derecha, para
aprobar leyes claves como el
Código Orgánico de Ordenamiento
Territorial, Autonomías y
Descentralización, puedan ser la
expresión de aquello.
En todo caso, no queda más que
acoger la frase que el
presidente Correa usa todo el
tiempo, porque viene bien para
el caso: "PROHIBIDO OLVIDAR
ECUATORIANOS". Recordemos
algunas joyas de lo que fue la
acción de estos nefastos
personajes a los que se los
quiere santificar:
Abdalá Bucarám:
La expresión: "se llevó la plata
por costales" no es una
exageración en este caso.
Existen testimonios de que se
vio a sus colaboradores: los "pepudos",
sacar costales de dinero de
Carondelet, la noche anterior a
la fuga de Bucarám del país.
Varios son los casos de
corrupción a él imputados, entre
los más sonados están el de
enriquecimiento ilícito y
evasión de Impuesto a la Renta,
pero probablemente el aduanero
sea el más destacable, fue
noticia que su hijo "Jacobito"
celebró en la discoteca "infinity"
el haber acumulado su primer
millón de dólares, fruto de los
trámites en la aduana, al poco
tiempo se compró un auto Porche
valorado en ese tiempo en 200
mil dólares. "El loco que ama"
¿podrá lograr algo de ese
sentimiento por parte del
presidente Correa? Tomemos en
cuenta que los votos de su hijo
son fieles al gobierno en la
Asamblea.
Jorge Gallardo:
Fue ministro de Finanzas de
Rodrigo Borja y más tarde de
Gustavo Noboa. El fiscal
subrogante, Guillermo Mosquera,
lo acusó de entrega ilegal de
cartera a favor del Banco del
Pacífico, cuando esta entidad
era privada y Gallardo era su
presidente. Luego la Corte
expidió una orden de prisión
preventiva, pero Gallardo huyó.
Ahora está en la cárcel cuatro y
confía en que las cosas le
resulten según lo planeado
¿Alguien podría pensar que no
tenía un plan bien diseñado para
venir?
Alberto Dahik:
El 16 de agosto de 1995, siendo
vicepresidente de la República,
fue enjuiciado penalmente
acusado de manejo ilícito de
fondos reservados, fondos que
habrían servido en su gran
mayoría, para comprar
conciencias de diputados del
Congreso de entonces. ¿Será que
ahora esta práctica ya no es mal
vista por la "revolución
ciudadana"? Junto a él fueron
sindicados sus dos secretarios:
Gladys Merchán y Juan Crespo,
quienes manejaron en unos tres
años, 19.000 millones de sucres
en siete cuentas del Banco del
Pacífico. El día en que la Corte
Suprema lo declaró culpable
escapó a Costa Rica, donde aún
sigue prófugo.
Jamil Mahuad:
No hay mucho que decir, pues el
país lo recuerda claramente: fue
el causante del mayor atraco que
se haya producido en el Ecuador,
a través de un feriado bancario
decretado en 1999. Los fondos de
los ahorristas fueron congelados
y solo se comenzaron a devolver
después de un año, y a
cuentagotas, devalorados por el
proceso de dolarización que él
mismo inició.
Según se ha dicho, Mahuad dicta
cátedra en Harvard. ¿Será ese un
buen currículum para la "ciudad
del conocimiento" de Correa?
Franklin Falconí
Comunicador social titulado en
la Universidad Central del
Ecuador. Es catedrático de la
Universidad Técnica de Cotopaxi,
además de coordinador de
investigación de la Carrera de
Comunicación Social. Fue
periodista en dos de los
principales diarios
ecuatorianos: El Comercio y
diario Hoy. Actualmente es
editor general del quincenario
alternativo Opción. Autor del
texto inédito: Comunicación
Alternativa, respuesta actual a
la estrategia mass mediática del
poder.
Gentileza:: Red Voltaire
[ecrire@voltairenet.org]
paginadigital |