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Una sinfonía de
desequilibrios
Jorge
Aniceto Molinari
Barómetro Internacional
Tal parece ser la mejor
definición de la situación
económica actual
El modo de producción
capitalista en su funcionamiento
va originando constantemente
nuevos y profundos
desequilibrios. Los adelantos
técnicos científicos van
acelerando la producción,
haciendo cada vez más dramática
las consecuencias de la
competencia, elemento que define
al sistema como tal.
Es la competencia el elemento
que define la caída drástica de
los presupuestos de seguridad y
de previsión social, por ejemplo
en el caso actual en los países
de la vieja Europa.
En América Latina hay señales de
que la coyuntura favorable
comienza su curva de descenso,
siendo que el desarrollo
industrial tiene menos
posibilidades competitivas, y lo
que se puede elaborar sobre las
materias primas no tiene el
mismo rendimiento social.
El giro enloquecido de los
capitales aún oculto para el
común de la gente, tiene la
ocurrencia de negocios que
también precipitan el
desequilibrio en el plano
ambiental, social y ecológico.
En todos los países surgen
economistas que con el rostro
adusto y con un lenguaje serio
hablan de que vienen observando
los acontecimientos y que
confían que el mundo
desarrollado supere la crisis.
Sin embargo la preocupación gana
espacios, y siguen con atención
como en distintos países se
comienza a hablar de los
paraísos fiscales (el mundo es
un paraíso fiscal), y de la
necesidad de impuestos a lo que
ellos llaman transacciones
financieras especulativas,
seguramente requerirán magos de
las finanzas para saber en el
mundo actual cuales son reales y
cuales especulativas.
En países como Uruguay donde el
gobierno es el resultado de un
profundo movimiento popular y de
tradiciones socialdemócratas, el
excelente aprovechamiento de la
coyuntura ha sido acompañado de
mejoras en los muy golpeados (en
dictadura y aún en los gobiernos
blancos y colorados post
dictadura) sectores asalariados
y pensionarios, basado en un
sistema impositivo que recae
sobre los sectores medios de la
sociedad.
En este panorama el
descaecimiento de esta situación
supone una disyuntiva nada
halagüeña si efectivamente la
situación económica mundial
continúa en esta crisis.
Donde tal vez más se siente esta
situación es precisamente donde
mejor se desarrolló el sistema a
inicios del siglo XX: la salud y
la enseñanza.- La base de ello
es la existencia muy extensa en
la sociedad de un bolsón
empobrecido con cero posibilidad
de salir del mismo. La
asistencia queda en eso, en
asistencia y poco más.- El
sistema tiene pocas
posibilidades de crear empleo
bien remunerado en forma
creciente, aun cuando el
presupuesto dedicado a ese fin
es importante en relación con
los números tradicionalmente
dedicados a ello.
Cuesta hacer entender que el
desequilibrio nacional está en
directa relación con el
desequilibrio internacional. No
se ve como todo el entramado
económico que nos rodea tiene
una trama que abarca todo el
planeta. Desde el celular que
usamos, la TV que vemos, a la
pelota que pateamos sería
imposible en un marco nacional
desprendido del curso de la
economía mundial, de esa
economía que hoy está
atravesando la mayor crisis de
su historia.
Esta vez la marcha no va a
acomodar los zapallos en el
carro, por el contrario basta
que uno se caiga para lo sigan
los otros.
Dos tendencias se perfilan
claramente en el mundo, una la
clásica, la guerrerista, el
fascismo, la otra que busca
salidas y comienza a hablar muy
tímidamente de los dos temas
cruciales: los impuestos y la
moneda.
La sociedad comienza a dar
salida a los descontentos a
través de lo que se ha dado en
llamar el movimiento de los
indignados. De gran importancia
pero proclives a ser usados en
la definición de las dos
tendencias que señalábamos.
Nuestra responsabilidad es
precisamente ayudar a definir un
programa que ayude a morir al
actual modo de producción
predominante, que seguramente se
extenderá por un período de la
historia, pero iniciándose o
reiniciándose un modo de
producción que hasta ahora a
estado reservado, con
intermitencias, a la salud y la
enseñanza en los desarrollos
revolucionarios que el mundo ha
vivido desde la revolución rusa
a la fecha.
Así como la moneda única
universal, el impuesto a la
circulación del dinero en lugar
del impuesto al consumo, a los
salarios y a las pensiones; es
tan importante como esto, la
condena a muerte a los paraísos
fiscales.- El mundo debe entrar
en una etapa plena de
construcción de la democracia
económica, que hasta ahora nunca
ha vivido.
Barómetro Internacional
Análisis Político y Social
Nacional e Internacional de
Venezuela y el Resto del Mundo
Director: Diego Olivera
Jefe De Redacción: Miguel
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