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Las
reglas claras
Si
hay una frase que los economistas y demás deslumbrados por
la mítica capacidad del mercado libre en llevarnos al paraíso
han utilizado para justificar su posición, es que el mercado,
a diferencia de «la política», genera «reglas claras» para
todos. Para ellos, «la política» sólo es la manifestación
de intereses personales o sectoriales que procuran medidas
gubernamentales a su favor y que, como se inminscuyen en
el funcionamiento del «mercado libre», terminan perjudicando
a «la gente» o a «la sociedad».
En
cambio, «el mercado», funcionando sin injerencias de éste
o de cualquier otro tipo, ofrece «reglas claras» para todos.
El agente económico, sabiendo que nadie le quitará lo que
el «mercado» le otorgaría como suyo por derecho se volcaría
con toda energía a producir, invertir y emplear a pleno.
«Reglas Claras» es entonces la consigna; «reglas claras»
es el simultáneo grito, según los economistas, que pegan
desde los cirujas hasta a Bill Gates, el Primer («multimillonario)
Trabajador», que con U$S 60 mil millones encabeza la lista
de los hombres más ricos del mundo que elabora la revista
Forbes. ¡Ah!, ¡qué lindo sería el mundo si
la política no estorbase el deseo de todos por vivir en
medio de «reglas claras»!
Sin embargo, las reglas ya
están claras.
Por eso, Ámbito Financiero
en su portada del viernes 16 de junio pasado anuncia: «EE.UU.
piensa y abre inmigración si necesita obreros (Argentina
abre siempre, aún con 14,5% de desempleo)». Es decir,
libre mercado a veces. Tributar al capital financiero,
es hacer política; limitar la importación de bienes suntuarios,
es hacer política; controlar la entrada del capital golondrina,
es hacer política; permitir la libre entrada de trabajadores
del exterior, es NO PENSAR. Claro, la preocupación del diario
es por los inmigrantes de países limítrofes, y de ninguna
manera está insinuando que pensar implica prohibir que continúe
la extranjerización de las empresas y demás activos de la
Argentina que viene ocurriendo desde que se implementó la
economía de mercado en la Argentina. Por eso, dice que «aún
con 14,5% de desempleo», y NO DICE «con más del 60% de los
activos del país en manos de extranjeros».
Pero, ¿cómo piensa EE.UU?
El primer «pensador» según el diario fue el Presidente de
la Reserva Federal, Alan Greenspan, “quien insinuó que
Estados Unidos debe flexibilizar la inmigración porque faltan
trabajadores. Según Greenspan, es una manera de que los
salarios no se incrementen y estimulen más el consumo, alimentando
presiones inflacionarias”. Entender esto es muy simple
para todo aquél familiarizado con «la ley de oferta y demanda»:
cuando el desempleo desaparece, los trabajadores tienen
poder para reclamar mayores salarios; así, la «solución»
es el libre mercado, «produciendo» más trabajadores «legales»:
“aunque nadie lo diga en voz alta en Estados Unidos,
hasta ahora no hubo inflación por el trabajo de los inmigrantes
ilegales que fueron moderadores de salarios”. Es decir,
«faltan trabajadores» para mantener bajos los salarios.
Si no entrasen trabajadores, los reclamos por mayores salarios
provocan inflación solamente porque los empresarios
trasladan ese aumento a los precios. Pero también podrían
no trasladar ese aumento a los precios; es decir,
simplemente, ganar menos.
Más allá de la Estatua de
la Libertad, es claro que EE.UU. piensa lo suficiente como
para impedir que siempre estén abiertos sus brazos
a los inmigrantes trabajadores. Por eso, es que la otra
«solución» al problema de la inflación es subir
la tasa de interés. Esto hace que las empresas más chicas
les cueste cubrir sus gastos financieros y a los consumidores
comprar a crédito. Y como gran parte del mundo está endeudado
en dólares, un pequeño hombre, pero Presidente de la Reserva
Federal, mantiene en vilo al resto de los hombres en el
planeta sobre cuándo decidirá que es momento que se «manifiesten»
las fuerzas de mercado, decidiendo cuánto se manifestarán
también: es decir, cuánto subirá la tasa de interés en EE.UU.
Por
suerte para todos, como siempre sucede, los economistas
facultados en develar los secretos de las leyes del mercado,
están capacitados para asegurarnos que las medidas de
mercado que nos perjudican, nos benefician. Y el pensador
Greenspan no está sólo. Dos economistas de la Reserva Federal
de Dallas, informa el desapasionado relato de Ámbito Financiero,
urgando en la medida de abrir las puertas a los inmigrantes
llegaron a la nada esperada conclusión que es en beneficio
de todos: “A medida que más trabajadores nuevos y
diferentes se unen a la fuerza laboral, crecen los beneficios
económicos debido a la asignación más eficiente de los recursos..
la inmigración permite que los trabajadores nativos se especialicen
en los bienes que pueden producir a bajo costo y los consumidores
obtienen sus artículos favoritos más baratos”.
Así,
ante reglas tan claras, resultados inapelables. En Clarín
del 20 de junio pasado, se menciona que un reciente
estudio elaborado por el Banco Mundial señala que «la distribución
del ingreso es peor en Estados Unidos que en América
latina»: “este estudio indica que pese al impresionante
boom económico que vivió Estados Unidos, durante los
últimos 10 años la brecha entre las familias más pobres
y las más ricas aumentó. En efecto, mientras que los
ingresos de las familias más pobres aumentaron en un 1%,
el de las familias más ricas aumentó en un 15%. Según el
estudio, la inequidad en la distribución del ingreso aumentó
debido, fundamentalmente, a que las ganancias obtenidas
en los últimos años en Wall Street beneficiaron fundamentalmente
a los inversores que ya eran ricos, al mismo tiempo que
una gran cantidad de puestos de trabajo en el sector industrial
fue reemplazada por trabajos en el sector de servicio que
siempre son peor pagos”.
Las
reglas claras, está claro, generan diferencias cada vez
más claras entre el puñado de ricos y los más pobres. Esto
también quedó claro desde que aquí en Argentina también
se aplicaron las reglas claras. ¿Más reglas claras? Hmmm.........
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Documentos enviados
(solicítelos):
N°01."Dolarización = Calavera no chilla"
N°02."En el largo plazo estamos todos muertos...pero no
al mismo tiempo".
N°03."Por qué nos tiene que importar que estén nuestros
próceres en nuestros billetes".
N°04."Crisis financiera: algunos comentarios".
N°05."Argentina 1989-1999: El suicido de un país".
N°06."Mercado del bien y mal estar".
N°07."Por qué Keynes en el 2000".
N°08." ¡UFFAAA! Los perdedores no quieren perder"
N°09."¿Yo rico?"
N°10."El sentido de estudiar economía"
N°11."Bases analíticas para determinar una propuesta progresista"
N°12."Las reglas claras"
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